ALIMENTACIÓN DEL LACTANTE

febrero 1, 2020 - root - in category El Doctor lo dijo

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La buena alimentación del lactante debe cumplir con ciertos criterios generales que aseguren un crecimiento y desarrollo normal del niño. Asimismo debe ser sanita para evitar la aparición de alergias alimentarias y contribuir a fomentar una relación armónica con las personas que crían al bebé.

Hay que tener presente el estado nutritivo con que el niño nace. El prematuro o niños con franca desnutrición intrauterina necesitan de requerimientos especiales para proporcionarles lo que no pudieron recibir intrauterinamente. Al respecto hay que recordar el concepto de los 1.000 días críticos de desarrollo, que van desde la concepción hasta los dos años de vida.

Siempre nos irá mejor si alimentamos al niño teniendo presente las habilidades motrices innatas que se resumen en la siguiente tabla:

Al revisar la tabla se comprende fácilmente que un niño menor de 4 meses sólo debe alimentarse con pecho o fórmulas líquidas y que no se debiera dar picados antes de los 8 meses, porque el niño no tiene la capacidad motora para masticarlos convenientemente. Hay que tener presente el concepto de masticación rotatoria que aparece cerca de los 2 años. Si no está presente es imposible que el niño se pueda alimentar sólo.

Podemos afirmar que el lactante es innatamente conservador en cuanto a sabores y texturas de la alimentación. Hay un rechazo inicial a cualquier alimentación diferente a la que ya recibía. Este rechazo habitualmente es transitorio y se supera con perseverancia y cariño.

Nunca hay que olvidar que el niño aprende a comer imitando el medio social y familiar. Los padres tienen mucho que ver cuando el niño es malo para comer. Son responsables de qué, cuando y donde come el niño y éste es responsable de aceptar o rechazar la comida. La aparición de conductas negativistas, como cerrar la boca, comer menos de lo ofrecido o escupir los alimentos van de la mano con el estilo de crianza. Un modelo autoritario es nefasto. Tenemos que aprender a ser autoritativos, es decir darle las facilidades al niño para que vaya descubriendo los aspectos positivos de los alimentos que se le ofrece, felicitando sus logros.