ICTERICIA DEL RECIÉN NACIDO

mayo 4, 2020 - root - in category El Doctor lo dijo

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Me sube la bilirrubina

Ay, me sube la bilirrubina

Cuando te miro y no me miras

Y no lo quita la aspirina

No ni un suero con penicilina …

Juan Luis Guerra

Nunca sabremos si el cantautor dominicano tenía conocimiento de lo frecuente que puede ser que los recién nacidos tengan ictericia o coloración amarillenta de la piel, cuando compuso su popular canción.

Las estadísticas señalan que uno de cada tres recién nacidos presenta algún grado de elevación del pigmento en la sangre, la bilirrubina, apareciendo ictericia, durante los primeros días de vida.

La bilirrubina es un pigmento de color amarillo (ictericia significa amarillo) que se produce cuando se degrada la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos. Normalmente se produce un porcentaje de bilirrubina, que no debe sobrepasar los 2 mg / dl, valores con los que no se tiñe el cuerpo.

Sin embargo, a veces el recién nacido tiene sus mecanismos enzimáticos aún inmaduros y no puede eliminar esta cantidad baja de bilirrubina, la que se acumula en el organismo, produciendo la coloración amarilla.

El asunto es relevante porque el alza del pigmento amarillo a niveles sanguíneos superiores a 20 mg / dl en los primeros siete días de vida, puede producir un daño neurológico en algunos bebes, especialmente en la audición.

Nótese la coloración amarilla del blanco del ojo

¿Cómo pueden saber los papás si la guagua tiene valores riesgosos de este pigmento, la llamada hiperbilirrubinemia? Es simple, el niño presenta una tonalidad amarilla, que empieza a notarse en el blanco del ojo, luego en la cara y progresivamente en el resto del cuerpo. Para ello hay que observar al niño con luz natural y desconfiar de la luz eléctrica amarillenta, que hacen que la ictericia tienda a pasar inadvertida. En general, la ictericia se hace evidente en las escleras, con valores de 5 mg / dl; en el tronco con valores de 10 mg / dl, para teñir las plantas de los píes se necesitan niveles de 20 mg / dl.

No sólo el valor de la bilirrubinemia, expresada en mg / dl importa. También hay que considerar los días de vida del niño, si nació prematuro o de término, si existe incompatibilidad entre la sangre del niño y su madre, si la ictericia es un signo aislado o está dentro de un contexto más amplio, etc.

Valores bajos de bilirrubinemia, menores de 12 mg / dl después de las 24 horas de vida, habitualmente son normales. Es la llamada ictericia fisiológica.

Hay que tener especial cuidado si el bebé presenta ictericia precoz, antes de las 24 horas de vida, porque existe mayor riesgo de que la bilirrubina siga ascendiendo hasta valores superiores a 20 mg / dl, si no se toman medidas antes.

La medida más importante es colocar al recién nacido en fototerapia. Este tratamiento se basa en la propiedad que tiene la luz fluorescente blanca, para degradar la bilirrubina en un compuesto incoloro, que no es dañino para el sistema nervioso del bebé. Por esta razón en el niño en fototerapia, a medida que la bilirrubina desciende, su piel se destiñe, tomando el color rosado normal.

Recién nacido en fototerapia con protección visual

La fototerapia es un tratamiento natural por excelencia. El mecanismo de acción es bastante semejante a la acción de la luz solar cuando activa la vitamina D en nuestra piel.

Ya hemos señalado que existen múltiples causas que producen la elevación de la bilirrubina. Uno que alarma bastante se produce cuando hay incompatibilidad de grupos sanguíneos o incompatibilidad Rh entre la sangre del bebé y su madre. El ejemplo más común es que el recién nacido sea grupo O IV y la madre A II o B III. En estos casos hay un fenómeno de inmunización que hace que los glóbulos rojos del bebé se hemolicen, se rompan, agravando la ictericia. Si esta sobrepasa mucho los valores que hemos definido, queda aún un tratamiento más extremo que es la exanguíneo transfusión.

Recién nacido con ictericia asociada a leche materna

Un comentario especial merece la ictericia asociada a la leche materna. Aunque parezca raro, la leche de la propia madre puede producir ictericia. Esto se debe a que en algunas leches maternas se acumulan restos de la degradación hormonal de la progesterona. Este metabolito inhibe la excreción da la bilirrubina que ya está lista para ser eliminada, acumulándose en el organismo del niño. Se reconoce porque suele presentarse tardíamente, hacia el 7° día de vida y tiene un curso arrastrado. Más contradictorio puede parecer que basta que se suspenda transitoriamente el amamantamiento, por unas 24 a 36 horas, para que la coloración amarilla disminuya significativamente. El neonatólogo toma en consideración dos hechos importantes para diagnosticar una ictericia asociada a la leche materna: que su aparición sea tardía y que en el examen físico sólo destaque el color amarillo de piel y mucosas. El resto del examen debe ser completamente normal.